Ahora que hemos visto las características generales de la seguridad de los dos sistemas operativos, vamos a echar un vistazo a las tiendas de aplicaciones en línea (Markets) de ambos sistemas operativos. Está claro que Apple parece ser muy posesivo a la hora de garantizar una cierta imagen de marca, y como tal, no permite cierto tipo de aplicaciones. Dicen no dejar lugar a aplicaciones maliciosas, pero esto no siempre ha demostrado ser el caso.
Apple tiene una buena "Apple's App Store" en la que un desarrollador tiene que inscribirse para la presentación de cualquier aplicación que ha desarrollado. Los desarrolladores también tienen la obligación de pagar una cuota anual. Apple también ha determinado, sin embargo de manera ambigua, estándares sobre lo que ellos consideren apropiado. Más recientemente, han recibido fuertes críticas por la aprobación de una aplicacción sobre un "cura gay", por lo que es difícil saber realmente lo que no le gusta.
Afirman que cualquier tipo de contenido spam, malicioso o inapropiado que contenga la aplicación, que pueden robar información personal de un usuario, será rechazado. Se aseguran de que su imagen, y la seguridad de los usuarios no se ve comprometida por la evaluación y aprobación de cada versión de una aplicación. Y, al parecer, Apple rechaza un 10 por ciento de las solicitudes presentadas cada año debido a las razones anteriores.
Google sin embargo, es un poco más indulgente en esto. A pesar de que en el Android Market hay muchas aplicaciones gratuitas o de pago, no son tan tajantes como Apple. Google no prohíbe la publicación de aplicaciones en base a qué tipo de función o contenido ofrecen. Como hemos visto en el pasado, Google ha sido muy rápido respondiendo a aplicaciones maliciosas, y hasta implementó una característica de eliminación remota de aplicaciones en el sistema operativo para tal ocasión. Debido a que cualquier aplicación se puede subir al Android Market y no hay supervisión, la creatividad no se ahoga, y los usuarios tienen acceso a aplicaciones realmente innovadoras.
Android intenta bloquear las aplicaciones malintencionadas, como vimos en el post anterior, basándose en las capacidades que una aplicación requiere. Las peticiones de la aplicación se verifican cuando se instala y se pide al usuario que confirme el proporcionarle varios permisos. Sin embargo en diciembre del año pasado una aplicación de banca Web publicado en el Android Market, que aparentemente era inofensiva, y sin embargo se trataba de una estafa de phishing, aunque había sido permitida por muchos usuarios. Google no tardó en eliminar la aplicación maliciosa.
Google está siendo muy valiente ya que se ha dado libertad a los desarrolladores sin ningún control de sus aplicaciones. Esto conduce a la innovación, y fomenta una comunidad de desarrollo altamente competitiva.
El sistema de Android basado en permisos hace que el usuario piense cuidadosamente en su propia concienciación en seguridad. Al fin y al cabo, todos somos usuarios finales, y a veces es difícil saber realmente dónde van nuestros datos.
Incluso aplicaciones legítimas piden privilegios para la comunicación de la información con un servidor remoto. Así que, ¿cómo distinguir a menos que una especie de pase sea proporcionada por una fuente de confianza? Todas estas son preguntas que nos hacen darnos cuenta del tipo de lagunas que tiene el Android Market.